Todo empezó con esta entrada de Aguamarina en su blog “De mi casa al mundo” en la que nos mostraba una preciosidad de calendario anual inspirado en las filosofías Waldorf y Montessori, cuya mayor ventaja sobre los tradicionales calendarios de pared es la de ser una herramienta para trabajar el paso del tiempo muy manipulativa y visual.

El gran problema es su desorbitado precio. Pero entonces Clara de “Tierra en las manos” trabajó en la versión DIY del calendario de Grimms, con un resultado absolutamente genial que me enamoró desde el principio y me generó una gran necesidad de hacer mi versión.

Lo fui dejando en parte porque iba acumulando ideas y en parte por falta de tiempo, y 5 meses después, por fin he hecho mi versión del calendario “Waldorfssori”, y he pensado que podría interesaros ver el paso a paso por si queréis hacer algo parecido para el cole o para la familia.

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Podéis consultar las ventajas de este tipo de calendario frente a los típicos de pared en los blogs que he enlazado, porque lo explican muy bien y yo no lo voy a hacer mejor (a mí me convencieron), y porque el post ya es lo suficientemente largo como para ir duplicando información.

Materiales

  • Corcho para hacer los meses. En mi caso, un salvamanteles de Ikea. ¿Por qué? Porque por un euro y medio vienen 3, que para mí representaban 3 oportunidades para que una de ellas salga decente xD
  • Bandeja circular, a ser posible de madera. Yo compré también una que encontré en Ikea, porque no encontraba nada parecido en otra tienda. Me habría gustado más disponer de la de Clara, porque la mía tiene el borde a diferentes alturas, pero bueno, ¡qué le vamos a hacer! Después he visto ésta en Amazon, que aunque es más cara, me parece mucho mejor.
  • Pequeño bol para dejar las pinzas que todavía no se han colocado. El mío es de cristal para que se vea un poco más el corcho de los meses, que se me ha quedado un poco pequeño. Alguien me preguntaba que si no me parecía peligroso con niños, pero yo creo que se debe aprender a utilizar también este tipo de materiales, además de que si es un calendario inspirado en parte en la filosofía Montessori, estoy segura de que a ella le gustaría la idea
    Pintura de varios colores y pincel. En mi caso, también de Ikea por aquello del “ya que estoy aquí…”. Me llevé la pintura de la marca “Mala”. La verdad es que a pesar del nombre me ha ido muy bien por su formato y no me ha dado ningún problema al pintar el corcho, que era lo que más me preocupaba.
    Pequeñas imágenes significativas, ya sean impresas (os dejo un imprimible con mi selección más abajo, por si os interesa) o dibujadas, tanto para simbolizar cada mes como para señalar los acontecimientos importantes.
  • La mía Vs la que ví después en Amazon
  • Plastificadora. En mi caso cedida por la academia en la que doy clase porque son más majos que las pesetas.
    Opcional: soporte giratorio de madera. Esto fue un flechazo, también en Ikea (¡esto empieza a parecer un post patrocinado!), al imaginarme el calendario encima de él y visualizarlo girando tan suavemente como lo hace el soporte. Luego vi que en realidad creo que la versión de “Tierra en las manos” también la incluye xD
  • Pinzas de madera para la ropa. Del chino mismo.
    Palillos. Del chino mismo.
    Blutack, celo, tijeras, lápices de colores…

Paso a paso

Lo primero que he hecho ha sido cortar el salvamenteles de corcho en 12 “quesitos” del mismo tamaño, o como mínimo parecido. Bueno, a quién quiero engañar, le pedí a mi padre que lo hiciera porque es ebanista y por tanto era más probable que, de la interacción entre corcho y sierra, al menos uno de los 3 intentos tuviera éxito.

Cada quesito representará un mes del año. Al principio estarán boca abajo, para ir dándoles la vuelta conforme pasen los meses. Así que lo siguiente ha sido darles una capita de color, pero sólo por un lado, además del borde. Para ello, tenía que probar los colores que quería usar, así que borrador al canto con chuleta de los colores que he usado por un lado y los meses que quiero que representen por el otro. Aunque creo que al final lo he cambiado un poco xD

He intentado que hubiera una especie de relación de gradación entre los colores. Tengo entendido que según Waldorf los verdes son la primavera, los amarillentos son el verano, los rojizos son el otoño y los azules el invierno.

Y venga, ¡al lío! Color a los quesitos con buena música de fondo para darnos energía y que fluya el buen rollo por el pincel xD

El siguiente paso es… corregir los colores, ¡no todo va a salir a la primera! xD. Y pasamos a las pinzas, que pintamos por un solo lado. Las pinzas representan los días, así que las pintaremos de manera distinta según el día de la semana al que correspondan. Yo he usado 6 colores distintos, porque quiero tener tanto el sábado como el domngo en rojo para distinguir el fin de semana como algo especial. Y he pareparado 5 pinzas para cada día de la semana, porque es el número máximo de cierto día de la semana que puede haber en un mismo mes.

He usado:

  • Morado para el lunes
  • Azul para el martes
  • Verde para el miércoles
  • Amarillo para el jueves
  • Naranja para el viernes
  • Y rojo para sábado y domingo.

Las dos versiones del calendario en las que me inspiro son “muy Waldorf”, todo muy poco figurativo y buscando la simplicidad y el minimalismo. Para mí la estética cuenta y mucho, pero también quiero que mi calendario, a pesar de alejarse de los típicos de pared, tenga letras y números, porque aunque no quede tan bonito, y ya sabéis que yo no le doy una importancia capital a aprender a leer y escribir en Educación Infantil, creo que también es importante que sea práctico, y la exposición contínua a las letras y los números me parece fundamental en esta etapa.

Así que lo siguiente es hacer etiquetitas para los meses y colocarlas en el borde de los quesitos (porque creo que no sería muy buena idea escribir sobre el corcho), escribir con rotulador permanente los números del 1 al 31 alrededor de la bandeja, marcando cada posición en la que pondremos una pinza,y rotular las pinzas con los días de la semana con un boli negro mismo.

Como véis, he decidido escribir todos los números en negro excepto las decenas exactas: el 10, el 20 y el 30 serán rojos. Si os equivocáis (evidentemente, me ha ocurrido xD), no pasa nada porque con un poquito de alcohol se borra fácilmente. Aquí he cometido un error que todavía tengo que subsanar: los meses están dispuestos en el sentido de las agujas del reloj, pero los días van al revés (¡el sentido de la grafomotricidad es muy terco!), así que tengo que borrar y volver a escribir todos los números.

Para conocer la medida de los huecos entre los días, sólo hay que dividir el perímetro de la circunferencia de la bandeja entre el número máximo de días que vamos a utilizar como máximo, es decir, entre 31; aunque yo, personalmente, los he hecho un pelín más pequeños para intentar dejar un hueco mayor entre los días 31 y 1.

Después de rotular, viene el momento de trabajar los acontecimientos importantes que queremos marcar en el calendario. Yo he elegido un símbolo para cada mes:

  • La paloma de la paz para enero, puesto que el día 30 es el día escolar de la no violencia y la Paz, y prefería ese símbolo que el de los Reyes Magos.
  • Un par de corazoncitos para febrero, porque aunque tengo muy claro que la celebración de san Valentín es algo terriblemente comercial, también creo que se puede aprovechar en el cole para trabajar de manera explícita la educación emocional.
  • Un fallero y una fallera para marzo, porque vivo en Valencia y para nosotros marzo es el mes de las fallas, sin más
  • Un montoncillo de libros para abril, porque, como sabéis, el 23 de abril es el día internacional del libro.
  • Una mariposa para mayo, por aquello de que la primavera está en plena efervescencia y, por qué no decirlo, no he encontrado nada mejor para representar el mes xD
  • Un birrete y un diploma para junio porque es el último mes del curso y saldremos más sabios de lo que entramos.
  • Un sol sonriente para julio por una razón muy parecida a la mariposa de mayo.
  • Una playita en agosto porque es el mes que escoge la mayoría para irse de vacaciones.
  • Una mochila para septiembre por la vuelta al cole.
  • Un mapa de la Comunidad Valenciana para octubre porque el 9 de octubre es una fiesta importante en la comunidad.
  • Una hoja de árbol caducifolio para noviembre, por la misma razón que expuse en mayo y julio.
  • Y un árbol de Navidad para diciembre por razones obvias.

Todas estas cosas (o las que a cada uno les parezcan más adecuadas) hay que imprimirlas o dibujarlas y pintarlas, recortarlas y plastificarlas.

En un principio la idea era poner las imágenes significativas de cada mes sobre los propios meses, pero el quesito se me ha quedado un poco pequeño, sobre todo si pongo el bol con las pinzas encima, así que he decidido que, como además la bandeja es más grande de lo que me gustaría, puedo aprovechar mejor el hueco entre los quesitos y el borde de la bandeja para disponer las imágenes. Cada imagen se colocará frente al mes correspondiente.

¿Cómo? Pues quería que se mantuvieran en vertical, así que he aprovechado lo trozos del corcho que me sobraron de los salvamentales, para fabricar pies. Los palillos van clavados a estos pies, y las imágenes, ya plastificadas, van pegadas con celo a los palillos.

Pero además de las imágenes para representar cada mes, que cuando llegue el mes concreto las incorporaremos a las pinzas en la posición adecuada si es necesario, también he pintado y plastificado otras imágenes significativas de acontecimientos más concretos, como cumpleaños, Pascua, excursiones y los cambios de estación. Estas imagnes se utilizarán sólo en el mes que las necesite, y se incorporarán también directamente a las pinzas (con una pinza del color del día de la semana que toque, o con una pinza sin pintar para distinguirla de los días que van pasando). La incorporación a las pinzas implica que, además de situarse en un día concreto, se ha de poner algo de blutack en la imágen para pegarla por detrás (por la cara no pintada) de la pinza correspondiente, de manera que sea fácil reconocer cuántos días quedan o han pasado hasta o desde la fecha. Para los cumpleaños, sobre todo si se trata de un cole, podemos poner el dibujo de la tarta y/o una fotografía del cumpleañero/a, para que sea más especial.

He hecho un imprimible con mis imágenes particulares, por si queréis utilizarlo:


  Calendario Waldorfssori – Dibujos para meses y acontecimientos